Nicaragua es el único país que tiene una celebración oficial del Dia de la Biblia, el último domingo de septiembre, desde que se emitiera un decreto legislativo en julio de 2002.
Varios miles de cristianos evangélicos se congregaron este sábado en la Plaza de la Biblia de Managua para celebrar el 456º aniversario de la traducción de la Biblia al castellano, según reportaron medios locales como La Prensa y Confidencial.
El evento, descrito por los organizadores como un «culto nacional», reunió a miembros de 120 denominaciones y mil iglesias de todo Nicaragua, en cumplimiento del decreto de la Asamblea Nacional que establece el último domingo de septiembre como Día Nacional de la Biblia, documento publicado en julio del año 2002.
Celebración y contenido
Durante el acto, líderes evangélicos destacaron la importancia de la Biblia del Oso, la traducción realizada por Casiodoro de Reina en 1569. El pastor Sergio Martínez Tinoco, presidente de la Federación de Iglesias Evangélicas de Nicaragua, agradeció el apoyo del gobierno para la realización del evento, según informó Artículo 66.
La cobertura de Divergentes notó la particular relación entre los organizadores y el gobierno de Daniel Ortega,señalando que el evento contó con la presencia de la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, y la ministra de la Juventud, Darling Hernández, quienes destacaron los valores cristianos y la paz en el país.
Este encuentro se produce en un contexto donde, según documenta la Organización de las Naciones Unidas, Nicaragua enfrenta acusaciones de suprimir derechos humanos y libertades religiosas, habiéndose retirado recientemente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Medios especializados como Protestante Digital destacaron que la conmemoración reconoce el trabajo de Casiodoro de Reina,cuya traducción en 1569 permitió el acceso a las Escrituras a millones de hispanohablantes, marcando un hito en la historia religiosa y lingüística del mundo español.
El evento concluyó con mensajes de unidad y esperanza, reflejando según los organizadores el crecimiento del movimiento evangélico en Nicaragua, aunque organizaciones internacionales como Christian Solidarity Worldwide han documentado tensiones en las relaciones entre el gobierno y algunos grupos religiosos.






